BALANCE POSITIVO
Terminan las fiestas en el sur de Valladolid y ahora toca hacer balance. Después de un verano intenso que comenzó en el mes de mayo en Valdestillas y que todavía no ha terminado del todo, aunque con las fiestas de Mojados parece que sí, la gente se muestra contenta con lo vivido. Festejos taurinos, orquestas, disfrutar en las peñas,… son algunos de los ingredientes que han tenido las fiestas de este año. Pero sobre todo también el tiempo, que ha acompañado en la mayoría de fiestas, ya que son en la época estival, pero que en Mojados se ha notado una mayor bajada de temperaturas. Muchos no recordaban unas fiestas tan frías como las de este año.
Los festejos taurinos han tenido una gran aceptación, empezando sobre todo por los encierros camperos. En Portillo o La Pedraja los han disfrutado como los que más. En Aldeamayor, Tudela, Traspinedo o Valdestillas han tenido encierros por las calles con gran afluencia de gente; familias, parejas, pero sobre todo grupos de amigos que no se pierden una celebración de este tipo en la provincia vallisoletana.
Los Concursos de Cortes, las Corridas, Novilladas, Rejones y también por supuesto el Grand Prix de las peñas han sido los puntos fuertes de las fiestas en los municipios de Valladolid. Sólo cabría dedicar un pequeño apunte para los Ayuntamientos de las localidades: se necesita más organización de las actividades, y aquí destacar un ejemplo: el Grand Prix de Mojados fue una auténtica calamidad. Tardó en empezar porque no había nada preparado, entre prueba y prueba había mucho mucho tiempo, el arbitro, quien también hablaba, se confundía en la mitad de lo que decia, …. una pena de acto en un pueblo como Mojados, grande y con fiestas de calidad.
No se puede dejar en el aire ningún aspecto de las fiestas. La Comisión de Festejos y el Ayuntamiento de cualquier municipio debe saberlo. Debe comprender que trabajar más en la preparación de sus fiestas repercute directamente en un mayor disfrute de todos y cada uno de los que acuden a ellas.

